Bloxito

Una mala copia de la realidad.

Pi: un número redondo

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | ¿Humor? | | Aún no hay comentarios

Psicoanálisis por correo electrónico

Una característica de las actividades científicas es su solapamiento. Áreas de interés común entre la física y la química son tratadas por la físico-química, igual que la bioquímica estudia temas en el que confluyen problemas comunes a la biología y a la química. También hay combinaciones entre las ciencias y las tecnologías y un ejemplo actual es la biología molecular, tan cercana a sus candentes aplicaciones que el límite entre ciencia, tecnología e industria está desdibujado. Los solapamientos se deben a que el mismo sustrato material tiene propiedades en niveles diferentes de la realidad y la transición entre uno y otro no es abrupta.

¿Pero que ocurre con las pseudociencias? ¿Es posible mezclar el psicoanálisis, por ejemplo, con la Internet? Pues parece que sí. En un artículo del diario La Nación (Arg.) me entero que luego de pagar una tarifa de 30 a 40 dólares es posible obtener sesiones por medio de chat de una hora psicoanalítica (entre 45 y 50 minutos) y hasta dos veces por semana. También es posible contratar un servicio de 5 sesiones por 70 u 80 euros y hay una versión freeware o tal vez shareware que le permite al angustiado enviar dos correos electrónicos como máximo. Lee más »

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Pseudociencias | | 4 comentarios

Palabras finales

Los profesionales de la comunicación gráfica dicen que por su persistencia, la palabra escrita vale más que la simple declamación. Las palabras, si no están escritas y firmadas se las lleva el viento, aprueban los abogados.

Las mujeres hermosas, aquellas que se enamoraron para siempre en los bosques de Ayacucho un día de hechizo piensan absolutamente lo contrario. Suelen escribir esquelas rosas que dicen "Te amo ahora y siempre" y sin que les tiemble el pulso firman con un diminutivo abajo y a la derecha.

Días después, sin embargo, destrozan la promesa y el corazón de los hombres tímidos murmurando un ya no te quiero tan casual como desolador. Aunque haya sido hablada e incluso un susurro, esta frase, sin dudas, es mucho más sólida que la escrita, porque es irremediablemente defintiva.

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | No leer, Otras cosas | | Aún no hay comentarios

La Grilla, sucesora de la Web en la nueva e-Science

Se rió con ganas. Los dientecitos blancos y afilados brillaban junto a unos huequitos que aun se resisten a llenarse con nuevos dientecitos. "¡Ay tío! ¡¿cómo que cuando vos eras chico no existia Internet?! ¿Y cómo hacías los deberes?"

Es difícil imaginarse hoy la vida sin Internet, sobre todo para llevar a cabo algunas tareas importantes como los deberes de Jael.

Un nodo de la Grilla en el Rutherford Appleton Laboratory

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Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Informática | | Aún no hay comentarios

Hombres y mujeres: diferentes sobre la línea

Actividades y tendencias. Diferentes actividades de hombres y mujeres on-line
Imagen: Pew/Internet
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Hombres y mujeres no sólo se diferencian en la cama, a la hora de dormir, también lo hacen en su utilización de Internet. En un interesante “MemoReport” para Pew/Internet, Deborah Fallows hace un resumen de una investigación suya en la que concluye que mientras los hombres emplean su tiempo on-line para acceder a los servicios que ofrece la red, las mujeres ponen mayor énfasis en las relaciones interpersonales.

Women are catching up to men in most measures of online life. Men like the internet for the experiences it offers, while women like it for the human connections it promotes

Deborah Fallows

Otra diferencia está en la intensidad del uso. Los hombres se conectan más a menudo, están más tiempo on-line, bajan más música y programas de computación y es más probable que sean usuarios de banda ancha. Por su parte, las mujeres envían más correos electrónicos, obtienen soporte para problemas de salud, personales o religiosos y buscan información médica. Pero aunque ellas son más propensas a compartir cualquier tipo de información, re-enviar chistes e historias graciosas por medio del correo o el chat, ellos tienden a buscar información sobre una amplia variedad de temas.

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Continuar leyendo: How Women and Men Use the Internet (pdf 54 p)

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Sociedad | | Aún no hay comentarios

Sobre la evaluación de los científicos

Ayer fernand0 publicó una entrada en la que daba a conocer una nueva forma de medir la calidad de la producción de un científico a través de la cantidad de trabajos publicados y de su impacto. Se refería él a un trabajo publicado en PNAS el 15 de noviembre en el que J.E. Hirsch, su autor, propone

un índice h, definido como el número de papers con número de citación mayor o igual que h, como un índice útil para caracterizar la producción científica de un investigador.

Bueno, resulta que esa medición no va más, pasó de moda, ya tuvo cuarto de hora. Sune Lehmann, de la Universidad Técnica de Dinamarca y Andrew Jackson y Benny Lautrup, del Instituto Niels Bohr, también de Dinamarca, publicaron el 24 de diciembre un preprint en arXiv en el que aseguran que

Dos medidas de la calidad usadas en la práctica -”paper por año” y la “h de Hirsch”- carecen de la exactitud y precisión necesarias para ser útiles.

y proponen, en cambio, un método bayesiano general en el que el promedio, la mediana y el número máximo de citas permiten realizar predicciones precisas del futuro rendimiento de un autor, incluso teniendo en cuenta muy pocas publicaciones.

Para hacer el estudio se basaron en los datos de la base de datos SPIRES que contiene “virtualmente todos” los papers de física de altas energías publicados desde 1974, pero sólo incluyeron los trabajos de los “científicos académicos”, es decir, aquellos que cuentan con más de 25 papers en su haber.

Hacer un ranking de lo que sea significa encontrar un parámetro, digamos un número real m, del que se presume representa una medida cuantitativa de la calidad de la producción del científico. Lo que hizo el equipo encabezado por Lehmann fue utilizar el record de citaciones de un científico para construir dicho índice y luego definir la distribución previa p(m) de que un autor tenga un índice m y la probabilidad condicional P(n|m), de que un paper escrito por un autor con índice m reciba n citas.

Las dificultades que le encuetran los autores a la propuesta de Hirsch, es que el intento de encontrar un balance entre la productividad y la calidad y evitar las dificultades de la distribución de citas según una ley de potencias [la probabilidad de que un paper reciba n citas es proporcional a (n + 1) - gamma con gamma = 1.10 para n menor o igual que 50 y gamma 2.70 para n mayor que 50], puede conducir a malas medidas en el extremo superior de la escala. Sin embargo, esta sería una dificultad menor; lo más grave, dicen ellos, es que Hirsch relaciona variables inconmensurables. El paper i de un autor se lista según el número de citas C(i) en orden decreciente y la h de Hirsch se determina por la igualdad

h = C(h)
cantidades que no tienen, de acuerdo a Lehmann, conexión lógica evidente y podría asumirse, igualmente bien o de de forma más razonable, incluso, una relación del tipo, h = alpha C(h)kappa. No hay razón que diga, a priori, que las constantes deban valer 1.

El arículo termina diciendo que

cuando son incapaces de medir lo que ellos deberían maximizar (e.g., la calidad), los científicos se inclinan a maximizar lo que saben como medir. La confianza con la que esto puede asignarse tal vez no sea el único criterio para seleccionar una dedida de la calidad cientifica. Sin embargo, puede y debería considerarse. Los métodos propuestos aquí ofrecen herramientas simples y confiables para encarar todos estos puntos.

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Continuar leyendo: Quantitative indicators for research assessment – a literature review (pdf – 89 p)

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Filosofía de la ciencia | | Aún no hay comentarios

Irracionalismo filosófico argentino

Encima en el ultimo cuarto de siglo con la muerte de luminarias de quienes alguna vez pudieron ocupar ese lugar [del ranking de los diez más inteligentes], en el firmamento internacional, como fue el caso de Michel Foucault o Jean Paul Sartre, de Gilles Deleuze o de Felix Guattari, de Martín Heidegger o de Gregory Bateson

(…)

Por supuesto que hay nombres que deberían estar en este listado como como es el caso de los norteamericanos Hillary Putnam y Richard Rorty, o de los italianos Giorgio Agemben o Massimo Cacciari o de los franceses Jacques Bouveresse y Dominique Lecourt, o del aleman Peter Sloterdijk o del eslavo Slavoj Zizek.

Es preocupante la tendencia irracionalista de ciertos pensadores argentinos y de algún seguidor suyo. No sólo por lo encandilados que quedan ante la oscuridad de las ideas, sino por la admiración hacia filósofos gustosos empleados de Hitler, filotiránicos o impostores. Haraganes charlatanes que se deleitan con la medianía insustancial de las ideas vagas que citan ad nauseam para macanear entre sus oyentes inmediatos. Es que el pensamiento fácil siempre fue atactivo, y ellos lo saben.

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Argentina, Filosofía | | Aún no hay comentarios

Relativismo cultural y la teoría de cuerdas

Imagen: NOVA – The Elegant Universe

El físico argentino Juan Martín Maldacena participó en la inauguración del Cefimas, Centro de Física y Matemática de América del Sur, evento del que ya habíamos hablado, y dio una conferencia para un público de aproximadamente 300 personas sobre teoría de cuerdas, teoría que, a pesar de su elegancia, carece de apoyo experimental. La cronista del diario La Nación hizo una pequeña nota y en uno de sus párrafos pregunta:

-Pero ¿por qué una cuerda y no otra figura? ¿Qué ventaja se obtiene de concebir el mundo como un producto de cuerdas y no como producto de puntos o partículas?

-Es una razón más que todo técnica: en la teoría de partículas, los infinitos aparecen cuando en las interacciones dos puntos están muy cerca uno del otro; en la teoría de cuerdas, eso no ocurre.

-¿Es decir que les permite sortear una dificultad matemática?

-Sí, es básicamente eso. No hay divergencias infinitas en la teoría de cuerdas que surjan de lo que ocurre a distancias muy pequeñas.

Cosa que a mi me ha sonado muy parecido a una de las máximas del relativismo cultural: El mundo es lo que el molde conceptual quiere que sea. Hay, claro, dos razones fundamentales por las que este no es un párrafo posmoderno. Una es que la teoría no se construye en un vacío absoluto de apoyo empírico y si bien es cierto que no hay confimación, la teoría está apoyada y debe ser compatible con otras dos teorías que tienen gran sustento en la realidad. La otra razón, y tal vez la más importante, es que nadie piensa, todavía, que la teoría de cuerdas sea una descripción acertada del mundo. Y esto justamente porque no tiene apoyo experimental. Es el contraste con la realidad el que modifica o desecha moldes preconcebidos. En el futuro -cuya llegada nadie se anima ya a pronosticar- veremos cuanto de esta inmensa maquinaria matemática queda en pie, si es que queda algo.

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Ciencia, Educación, Física | | Aún no hay comentarios

Sostiene Pereira (Contexto histórico-político)

Sostiene Pereira de Antonio Tabucchi. Es la historia de un gris editor de la sección cultural de un periódico que vivía en Portugal en la época de la guerra civil española, un poco antes de la segunda guerra mundial. Pero, sobre todo, es la historia de una transformación.
Reseña

Pereira percibió ese día que el clima había cambiado. En Lisboa la brisa atlántica que había resplandecido en azules se convirtió en una bochornosa cortina de niebla. Esa misma tarde, lejos de la ciudad, en otro país, se ahogaban las vidas de muchos de los que estaban en una de las márgenes del Ebro. La Guerra Civil Española había comenzado dos años antes por el derrocamiento del gobierno democrático encabezado por Manuel Azaña, un presidente de izquierdas que había quitado privilegios a terratenientes y obispos.

Los agresores, que entre ellos se llamaban nacionalistas, enfrentaron a la resistencia republicana y finalmente la vencieron. La Iglesia Católica, que ejercía considerable influencia sobre la educación y la libertad de expresión, apoyó el levantamiento y constituyó una importante fuerza conservadora de la elite cultural, política y económica de España.

El país quedó geográfica e ideológicamente dividido. El tercio norte de su territorio fue ocupado por los nacionalistas, encabezados por el general Francisco Franco y el resto por los republicanos. Aparte de intensas luchas internas, el 25 de julio de aquel tórrido verano de 1938 comenzó en el Ebro la última batalla por la hegemonía, batalla que se llevó cien mil del medio millón de vidas que aniquiló la barbarie.

En esa atmósfera caliente, España rezumaba segregación y muerte por sus fronteras y Portugal se contagiaba asfixiando la vida de un carretero socialista, más allá del Tajo, hacia el sur. Pereira, periodista de profesión lo sabía, pero además creía saber que no podía hacer otra cosa sino callar, porque todos callaban y porque Salazar, presidente de Portugal y también amigo de Franco, también dictador, también violento, también profundamente católico como él, era el jefe de la Guarda Nacional, la misma que estacionaba camionetas en el portal del mercado de su barrio. Sin embargo, era consciente que mientras él callaba “… la gente moría y la policía era la dueña y señora“.

Pereira, el periodista, tenía otras opciones. Podía hacer notas sobre yates de Nueva York, camisas de lujo, canotiés y champán, pero pensar esa opción lo hacía sudar, lo asfixiaba ahora y sospechó que también lo sofocaría en el futuro. Cuerda y arco, compromiso y mediocridad arrojaron al hombre calles arriba, al encuentro con el padre António. El cura franciscano, que hubiera podido dedicarse a intrigas palaciegas buscando el poder, que hubiera encontrado la molicie apoyando el régimen, prefirió, sin embargo, quedarse en el llano aliviando el padecimiento de sus enfermos.

El padre António dirigió la flecha a su blanco. Contó algo que Pereira ya había oído pero sin escuchar y después, entreviendo la respuesta, amonestó “… ¿en qué mundo vives, tú, que trabajas en un periódico?“. Pereira, extenuado se dio cuenta que “vivía como si estuviera muerto“, que “la suya era sólo una supervivencia, una ficción de vida“.

Contexto intelectual

En la antesala de la barbarie peninsular pensaba Einstein, pero alucinaba Freud; revolucionaba Stalin; pintaban Courbet y Monet, pero también Picasso; escribían Honoré de Balzac, Gustave de Flaubert y detrás de Émile Zola, Guy de Maupassant y Alphonse Daudet exageraban a Balzac y Flaubert; sin embargo, los resistían con el alma Paul Claudel, Françoise Mauriac y Georges Bernanos.

Sintetizando a Aquino y Bergson, Jacques Maritain se convirtió en un puente entre el hombre biológico, socialmente determinado y uno inmaterial e intuitivo. Sostuvo que existir es actuar y que la cooperación siempre es posible cuando la humanidad aspira a un bien común. Por su costado religioso, Maritain seguramente le gustaba al primer Pereira y le gustaría al segundo su aspecto social; también le hubiera agradado al doctor Cardoso por su sincretismo, pero sólo es posible intuirlo.

Claudel, Mauriac, Maritain y Bernanos eran literatos franceses católicos, pero había diferencias. Paul Louis Charles Marie Claudel, tal su nombre completo, pertenecía al grupo de los simbolistas, un movimiento que expresaba ideas, sentimientos y valores mediante símbolos antes que por sentencias directas, en la política sirvió a los cuerpos diplomáticos franceses, y socialmente era un hijo de puta, según los dichos del padre António.

Pereira, seguro que no por desconocimiento, sí por desacuerdo tibio y lealtades superfluas y timoratas, prefirió no definirlo ocultándose tras un mediocre “Así, de pronto, no sabría (…) él también es católico, ha tomado una postura diferente…“. El padre António, nuevamente desde el llano volvió a iluminarle el camino.

Los otros tres, Mauriac, Maritain y Bernanos, a pesar de estar también bajo la sombra de la cruz, se inmiscuyeron en las vidas de los países vecinos poniendo en peligro las suyas. Bernanos denunció la represión franquista en España, pero fue más allá y en “Un diario de mis tiempos” (1938) atacó al fascismo en general, y el Vaticano quedó escandalizado.

Pereira se dio cuenta que su mundo íntimo, que sus gustos personales y sus afectos eran compatibles con el compromiso social. Experimentó la pertenencia a un grupo. No fue alegría ni tampoco satisfacción, Pereira sintió orgullo por la decisión de Bernanos; y el orgullo es una emoción social. Su personalidad, que en plena transición se desgranaba, vio el ejemplo de una estructura sólida, una ética de hierro que lo enorgullecía y lo incitaba a la participación.

El padre António también había mencionado a Maritain, pero como era un filósofo y

[l]a filosofía parece ocuparse sólo de la verdad, pero quizá no diga más que fantasías, y la literatura parece ocuparse sólo de fantasías, pero quizá diga la verdad

Pereira sólo le escuchó nombrar al literato Mauriac. Los católicos Maritain y Mauriac junto al clero vasco se habían puesto del lado de la república, a favor del pueblo y en contra del Vaticano, que con sus negras sotanas seguía tapando el sol de la Europa no reformada.

La última clase y la interpretación de Cardoso

El fuero íntimo de Pereira se encontraba poblado de escritores católicos, pero estaba traduciendo a Balzac y a Daudet, que no lo eran, para su exteriorización social. El primero integraba el realismo literario y el otro el naturalismo, disciplinas que consideran al hombre desde una perspectiva objetiva y empírica. En particular el naturalismo del que Daudet formaba parte asumía que los seres humanos tenían una posición amoral y su comportamiento quedaba controlado por el instinto, las emociones y los condicionamientos sociales y económicos.

Para Pereira el cuento de Daudet significaba su siguiente peldaño, un modelo a imitar en su propia vida. Un tanteo en el que la mano se estira en la oscuridad un poco más allá buscando la luz, pero de una llama. Después del “mensaje dentro de la botella” de Balzac, el compromiso tomó forma, se hizo más explícito. La nueva personalidad emergía gradual, disonante con el quiebre abrupto que requiere la teoría de la confederación de almas.

Sin embargo, el doctor Cardoso pensaba que la actitud del periodista era la apertura de un espacio al nuevo yo hegemónico, que no decretaba súbitamente su presencia sino que iba descubriéndose poco a poco. A Pereira no se le escapaba que La última lección era una historia contra Alemania, y que Alemania era un país intocable para Portugal. Sabía que no se trataba de “agua pasada” sino de un desafío del que era plenamente consciente.

Ya veremos, dijo Pereira, de todos modos el Lisboa es un periódico independiente.

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Literatura | | Aún no hay comentarios

De Alfonsín a los caceroleros

Desde 1983 la opinión pública ha ido evolucionando desde una rígida estructura fragmentada en el seno de públicos ideologizados hasta la diluida pero no positiva opinión pública de hoy en día. Cuando la democracia emergía de uno de los períodos políticos más oscuros y violentos, el público se mostraba altamente polarizado y atento. El escalón entre atención y actividad era uno pequeño. Por entonces que los radicales eran radicales y los peronistas, peronistas. Se trataba de una dicotomía rabiosa. Lee más »

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Argentina | | Aún no hay comentarios