Bloxito

Una mala copia de la realidad.

Descartes

La policía no descarta ninguna hipótesis en la muerte del vendedor ambulante encontrado esta madrugada en las solitarias calles del suburbio de la ciudad.

Es cierto que aquello que los periodistas y teóricos de la comunicación llaman “hipótesis” rara vez pasa de la conjetura y que en la mayoría de los casos, incluso, no va más allá de los límites de la mera opinión. Pero aun así, admitido el particular uso que del léxico hacen los comunicadores sociales, la frase me parece exagerada. ¿No podría el comisario inspector descartar, por ejemplo, la hipótesis del flogisto, la teoría del Big Bang o la ecuación de Schrödinger en este desgraciado y puntual suceso? Y es que no todos los sucesos están vinculados entre sí de la misma manera, ni todas las cosas interactúan con la misma intensidad. Seguramente el comisario inspector cometería un pequeño error al descartar hipótesis, pero tambien es seguro que no podrá conocer la verdad con tantas ideas en la cabeza.

La conjetura de que el mundo es un holograma en el que cada punto contiene todos los puntos del espacio es una idea poderosa y atractiva, pero a pesar de su belleza es falsa. Bueno o excitante sería que cada lugar del universo fuese como el Aleph que Carlos Argentino Daneri encontró en el sótano de su antigua y venerada casa de la calle Garay. Según cuenta Borges, en ese sótano hay un punto, un Aleph, que contiene sin que se confundan, todos los lugares de la Tierra, las luminarias, los relojes y la cadencia de sus marchas, vistos desde todos los ángulos posibles (hoy sabemos que sin el tiempo el espacio y las cosas son nada). Bueno sería que al comprender un suceso insustancial, simple y absolutamente marginal pudiésemos hacernos del conocimiento de la totalidad de los hechos del Cosmos, los pasados, los presentes y sus nexos; y que a partir de esa comprensión nos fuera posible predecir cada evento futuro, comprender la realidad total. Bueno y enloquecedor sería. Pero a pesar de contener locura y fantasía, soledades y muerte, la realidad no es (tan) fantástica.

Pequeños mundos se forman dentro del mundo global; por una razón u otra, porque la intensidad de los enlaces depende de la distancia o porque los individuos no pueden atender tantos vínculos con igual dedicación al mismo tiempo, pequeñas comunidades se forman de la misma manera que surge hielo del agua fría. Pero la fragmentación no sólo ocurre en el espacio y el tiempo, también sucede en la esencia de las cosas. La realidad, lo digamos ya, está fragmentada en niveles y es esta la razón por la cual algunos recortes conceptuales tienen valor. Recortar, si uno sabe por donde hacerlo, no siempre implica una pérdida. Mucho menos una pérdida irreparable. Así entendemos y es posible progresar en el conocimiento, aunque más no sea disminuyendo el error. Ni a partir de un evento insignificante podremos nunca arrancarle todos los secretos al cosmos, ni hace falta tener en cuenta todo el cosmos para saber como funciona una parte del mundo.

Julio 9, 2006 Publicado por malambo | Filosofía | | Aún no hay comentarios

Existir o no (versión pesimista)

Infinitos son los lugares del Universo en los que no existo; dejar de existir en este también, por lo tanto, no hará la diferencia.

Abril 13, 2006 Publicado por malambo | Filosofía, Otras cosas | | 1 comentario

La pura verdad

A diferencia de otras épocas, esta que nos toca vivir parece cambiar vertiginosamente. Torrentes impetuosos de información cruzan el mundo para ser interpretados en el otro confín en cuestión de milisegundos. La cantidad de datos es abrumadora. Fugazmente nos enteramos que existe gente que hace o piensa cosas que nosotros no imaginábamos, siquiera, la posibilidad.

Se nos presenta una variedad de ideas tan inmensamente grande que no intentamos poner orden a todo ese arrebato de pensamientos confusos. La vorágine informativa hace que nos preocupemos más o menos sinceramente por alguna noticia, pero sólo hasta que otra noticia, más nueva, vuelva a preocuparnos más o menos sinceramente. Lee más »

Enero 15, 2006 Publicado por malambo | Filosofía | | 1 comentario

Irracionalismo filosófico argentino

Encima en el ultimo cuarto de siglo con la muerte de luminarias de quienes alguna vez pudieron ocupar ese lugar [del ranking de los diez más inteligentes], en el firmamento internacional, como fue el caso de Michel Foucault o Jean Paul Sartre, de Gilles Deleuze o de Felix Guattari, de Martín Heidegger o de Gregory Bateson

(…)

Por supuesto que hay nombres que deberían estar en este listado como como es el caso de los norteamericanos Hillary Putnam y Richard Rorty, o de los italianos Giorgio Agemben o Massimo Cacciari o de los franceses Jacques Bouveresse y Dominique Lecourt, o del aleman Peter Sloterdijk o del eslavo Slavoj Zizek.

Es preocupante la tendencia irracionalista de ciertos pensadores argentinos y de algún seguidor suyo. No sólo por lo encandilados que quedan ante la oscuridad de las ideas, sino por la admiración hacia filósofos gustosos empleados de Hitler, filotiránicos o impostores. Haraganes charlatanes que se deleitan con la medianía insustancial de las ideas vagas que citan ad nauseam para macanear entre sus oyentes inmediatos. Es que el pensamiento fácil siempre fue atactivo, y ellos lo saben.

Enero 3, 2006 Publicado por malambo | Argentina, Filosofía | | Aún no hay comentarios

Objetividad

Cuando saco una fotografía obtengo una representación de la realidad que es aproximadamente verdadera. Sin embargo, si busco detalles cada vez menores llegará el momento que se romperá la correspondencia. Y es natural que así ocurra, porque referente y referencia son objetos de naturaleza diferente.

Una fotografía color tendrá una correspondencia mayor, una mejor adecuación con el paisaje, que una blanco y negro. Es decir, la primera será más verdadera que la segunda. Sin embargo, ambas son igualmente objetivas, porque las dos representan un objeto que existe independientemente de ellas, de quién las obtuvo y de quién las admira. Lo mismo vale, mutatis mutandis, para las formulaciones del mundo.

La realidad existe independientemente de seres inteligentes que puedan registrarla o “interpretarla”. Como decía Bertrand Russell: “El Universo existía mucho antes de que la humanidad existiera y seguirá existiendo mucho después que aquella se extinga”. Todo objeto real es un sistema material o bien parte de él, cuyo comportamiento, estructura y composición están regidos por leyes cognoscibles, aunque tal conocimiento sea parcial y tengamos que estar permanentemente corrigiéndolo. Esta postura filosófica se conoce con el nombre de realismo materialista y conforma la base axiomática de esta discusión.

Debe ponerse énfasis en la diferencia de nivel (epistémico) entre la realidad y las teorías. La primera está compuesta de sistemas materiales, sean ellos átomos, sociedades o galaxias; mientras que las segundas son sistemas conceptuales, inventados para conocer los objetos reales y las leyes que los rigen.

Un concepto es objetivo si, y sólo si, existe una regla que le asigna una propiedad, evento o proceso del objeto real. Una teoría es objetiva si los conceptos que liga son objetivos. Por su parte, un concepto será subjetivo si incluye la necesidad del sujeto que piense dicho concepto.

Las sentencias subjetivas requieren la participación del sujeto en ellas, no obstante cuando se habla de capacidades o características de otra gente, las expresiones pueden ser objetivas. Por ejemplo, la sentencia “Las personas de Buenos Aires no exceden el metro y medio de estatura” es objetiva. Sin embargo, es falsa. Es objetiva porque los conceptos involucrados (persona, Buenos Aires y estatura) tienen referentes reales. (El concepto de persona es uno que se actualiza para cada uno de los individuos de Buenos Aires –gente real, de carne y huesos–. La actualización es verdadera para Alejandra, pero falsa para Facundo.)

En cambio, “El amor es un atributo de los seres humanos” es una frase subjetiva. Pero no porque hable de amor, que es un proceso que se da en el sistema límbico, lo que implica, según la definición, que el concepto de “amor” es objetivo; ni de “seres humanos”, que en este caso, vistos desde afuera, son objetos y no sujetos, sino porque habla de “atributo”. Implícitamente establece la necesidad de un pensador (sujeto) que atribuya la capacidad de amar a los seres humanos (objetos). Para volverla totalmente objetiva, la afirmación anterior podría transformarse así: “El amor es una característica de los seres humanos”. En este caso la sentencia no depende de ningún pensador particular.

Conclusiones. La objetividad no es una propiedad del mundo (e.d. de los sistemas materiales, sus eventos, procesos o estructura) sino de los artefactos teóricos creados para su entendimiento. Por eso el enunciado “el átomo es objetivo” carece de sentido, pero lo adquiere plenamente en “el concepto de átomo es objetivo”.

Octubre 25, 2005 Publicado por malambo | Filosofía | | 4 comentarios